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Meybel: Nunca tocó la rosa... Empty

    Meybel: Nunca tocó la rosa...

    caminandobajolalluvia
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    Localización : Buenos Aires, Argentina
    Humor : Muy gracioso en ocasiones súbitas, je

    Tu Puedes Meybel: Nunca tocó la rosa...

    Mensaje por caminandobajolalluvia Vie Abr 17, 2020 6:09 am

    Meybel:

    Nunca tocó la rosa...

    Nunca tocó la lluvia tu rostro incierto,
    carente de mi desvelo, que la ruina doblega;
    nunca tocó la sombra mi carente desapego,
    el desgano a mi fortuna, que la mano anega...
    Nunca prensó la palabra: mis labios oirían-
    el desvirtuar de mi habla, ó el suspiro que no goza:
    nunca deseé el silencio, del pretil que se sonrosa,
    la virtud de tu silencio, enamoraba y latía...

    Nunca tocó la rosa, el rostro de tu sombra,
    donde la noche redaba, hasta sentir la locura;
    importuné la palabra, y sentí tu contextura
    hablándole a la noche, hasta anidarte pura...
    Nunca gozó la risa, la pendiente de mi ósculo,
    el labio, que pretendiente, anidó junto al recelo:
    nunca perdió el anhelo, la fragancia de mi espectro,
    anidé junto a la copla, turpitud de mi silencio...

    Nunca toqué la rosa, nunca la brisa, el aire:
    de tu boca sólo asía la palabra que me exhale
    nunca perdí tu nobleza, que me impartía el desaire,
    de tus cabellos oscuros, como la noche me avale...
    Nunca perdió tu silencio; nunca fue prisa mi habla,
    nunca perdí tu sonrisa, ni el contorno que buscaba:
    eres el sueño del alba, que el Mediodía gozaba,
    el deleite a tu fineza, y la blancura que entablas...

    Mi palabra estima el ángel, que un café, u otro día,
    el mediodía restañe, ó la voz de tu porfía:
    el pregón de mi silencio, ó la vertiente a mis días,
    escalofrío en mi alma, que en tus labios pretendías...
    Nunca perdí el heraldo, de tu fortuna gentil:
    el alba de tu silencio, fue la palabra medida,
    con horizonte, tendida, en la flor de tu buril:
    la Música de tu pecho, y el corazón, mi redil...

    Aliciente de mi claro, fue otro sorbo al café
    que de tus ojos oscuros, y tu belleza, al descuido
    fue mi alba entumecida, por el rostro que abrevé
    a la locura que exhalas, y de tu boca el gemido...
    Eres el beso que roza, tan negligente, mi esencia,
    con todo amor, mi paciencia, en desvirtuado oropel
    la virtud ó somnolencia, rústico, vano, pincel,
    que el latido en tu potencia, hace alarde y sentencia.

    Mi boca herida sonrosa, anaranjadas las rosas,
    que, encarnadas en tu piel, son del alba candorosas:
    la virtud de mis gozosas, torpes palabras: lo sé,
    que mi silencio descuida, junto a tu boca, tal vez...
    Eres la risa en mi faro, el claro puerto en tormenta,
    la salvación a mi puerta, y el sigilo del refugio;
    eres la niña que amo, la búsqueda de mi efugio,
    la golondrina regresa, a ser de ti otro verano...

    Nunca tocó la rosa, con la caricia tu rostro,
    ni la lluvia del verano, me alejó de tu alabastro.

    Alejandro Rodrigo Flagel

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