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    LEYENDA DE LA LUNA

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    jose francisco

    Masculino Mensajes : 227
    Fecha de inscripción : 22/03/2012

    LEYENDA DE LA LUNA

    Mensaje por jose francisco el Jue Mayo 17, 2012 8:21 am

    LYENDA DE LA LUNA


    Última edición por jose francisco el Jue Mayo 17, 2012 8:29 am, editado 1 vez

    jose francisco

    Masculino Mensajes : 227
    Fecha de inscripción : 22/03/2012

    Re: LEYENDA DE LA LUNA

    Mensaje por jose francisco el Jue Mayo 17, 2012 8:21 am

    jose francisco escribió:
    LEYENDA DE LA LUNA


    Cuenta una antigua leyenda de pueblo de Los Lunennuit, que la luna nació en el poblado de Icegloú, antes de subir al cielo. Que aquello sucedió cuando no habían comenzado a nacer los días por lo que no se pued contar en el tiempo y que aún, el pueblo de Los Lunennuit, no había aprendido a reunir las manadas de los renos y vivía aislado en la orilla blanca y se alimentaba de animales blancos. Todos los animales de la nieve, eran como el oso; blancos, y los del mar... de su color diverso.

    Así cuando nació en la tierra, fue la luna blanca y raros ojos que eran redondos y lustrosos como la piel de las focas y que la llamaron Lumaki “La de los ojos en la cara luminosa”.
    Era habilidosa en trabajar las pieles, y sus labores eran botas grandes y sandalias de cordones unidas a medias de piel de foca, las mejores en pisar la nieve sin que crujiera y que apreciaban los cazadores de la gran noche en que la sola luz, era de estrellas y de fuego sagrado en lámparas de aceite.

    Memorizaba ella la voz del último anciano, guardián de la tradición de los antepasados:

    “Alejándose siempre de la osa blanca, existen tierras en que nacen del suelo extrañas criaturas con los colores de la sangre y de los ojos del zorro de la nieve; y otros colores de los que no podemos hoy decir el nombre… ni explicarlos, pues ya nadie queda aquí que los vio. Allí viven pueblos en que los vestidos se hacen de hilos más finos que los pelos de la marta y su malla más estrecha aún que las de las redes de los pixciuetos… Sus vestidos tienen los matices de la hoguera que apaga y enciende y habitan donde ya no se pueden hacer casas con el hielo, pues se humedece.”


    Lumaki. Que sabia trenzar las artes de la caza y hacia mocasines y vestidos, sintió la fuerza de ir al encuentro de aquello que aprendió y traer hilos de ésos colores. Hizo una bolsa de atar al cuerpo y viajó con lo necesario. Se alejó de la Osa Blanca y.. ni supo contar, las veces que danzaron en el corro sus estrellas.

    Así. Paso a paso… vino apareciendo una luz sin fuego y un rebaño de animales, como nunca vio de grandes y plantas parecidas a la madera que había visto ya, durmiendo con el marfil entre los hielos.

    Detrás del rebaño, encontró a su niño pastor. Su cara era color de brillo-grande y los ojos, rasgados como ojales, que le daba risa mirar; pues sin querer, los suyos hacían guiños en imitarlos y también le dio la risa al niño: LA DE LA CARA BLANCA DE LOS OJOS CON SUEÑO. Que así la llamó preguntándole quien era.

    Ella le dijo que era Lumaki y que iba a la tierra de los hilos de colores a por algunos y le preguntó quien era él y si sabía donde estaba la tierra de los hilos de colores. Que allí iba a cambiarlos por botas grandes.

    El Sol rió brillando y le dijo que era tarde y lejos. Que él podía dejarle hilos de brillo y así ganando esfuerzo, podría volver primero; si le servia su hilo: del que le regaló un madeja.
    Que no tenía ningún nombre, aunque le decían Sol, cuando pastoreaba la luz.

    Lunaki, quedó admirada, abrió todos redondos los ojos negros y le dijo que no tenía nada a cambiar por aquel hilo; que valía claro!; más que las botas grandes. Que solamente tenía para darle la lámpara de aceite en tanto buscaría algo mejor, si existía.

    El sol volvió a reír brillando y le dijo que como había ahorrado vida, en viajar más lejos, ella tendría vida para hacerle de regalo un pañuelo para sombra, pues a veces, él hacia calor. Quedaron para verse en aquel lugar que llamaron “Mitad del camino” o “Lugar del encuentro”, que señalaron con un trazo sobre la tierra.

    El Sol le dijo que cuando tuviera el pañuelo, volviera a ese lugar lo agitara en el cielo, que él; veía desde muy lejos; y esperaría en grandes ganas el pañuelo para volverla a ver.


    Mientras Lunaki tejió el pañuelo, no se encendieron lamparas en Icegloú, porque era de brillo el pañuelo y tan fino fue tejido que no se veían los hilos... y marchó corriendo al lugar que dijeron “La mitad del camino”... Todo estaba cambiado, Los árboles estaban raros y no había los rebaños. No estaba su amigo, ni aquella luz que ella vio. La nieve cubría la señal de la tierra y tuvo que sacar de su bolsa el pañuelo para hacer luz y agitarlo moviéndolo bajo el cielo.

    Su alegría fue entristeciendo, a medida que las estrellas bailaban y bailaban alrededor de la Osa, y su amigo no venía a por el regalo. Las lagrimas le cayeron de los ojos y se convirtieron en cristal caliente, las enjuagó en el pañuelo y ardieron con muy gran resplandor.. que subió una luz grande hacia el cielo. Había llorado su misma alma y moriría.
    Su cuerpo enfermo la engañaba… Recomenzó a agitar su pañuelo… Ahora!...ahora lo tiene que ver!... Ho! como brilla la noche. Lo esperare!... el verá su resplandor… Mira!,… mira como brilla tu pañuelo… él dijo.. que veía… muy lejos.

    Allí muy lejos, entre los rebaños del cielo, el Sol vió la luz y se asustó.

    - Distraído estaba pensando en Lunaki!, que ya está amaneciendo allí!
    OH!, no podré llagar y debo estar siempre cuando amanece.

    Y se apresuró con toda su luz… cuando llegó… la apagó una gran nube de tristeza. Lunaki, estaba llena del frío y cubierta de la nieve. El Sol, la elevó al cielo para darle calor y resucitarla, pero en el camino, se perdió el pañuelo con el alma de Lunaki

    Desde aquellos tiempos, en la noche, aparece el alma de Lunaki, bajo forma de pañuelo luminoso que llama a su amigo el Sol en el medio de la noche y también; desde aquellos tiempos. El sol comenzó a iluminar el pueblo de los Lunennuit, donde permanece todo lo que puede, buscando el alma de la Luna... mas no coinciden en el tiempo el Sol y el pañuelo luminoso que lo llama. Razones de Los Dioses lo impiden y sigue la leyenda…
    Que el día en que coincidan ambos, será en el “Lugar del Encuentro” y que ese día, la Luna volverá a la Tierra.




    Traducción literal de las palabras Grabadas en el sueño
    de mi amigo Yakdenuit que guarda la tradición
    oral de los dichos y leyendas de esos pueblos.


    ******

    De Jose francisco




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