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    "VENTANAS AL AIRE"

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    Gice Silva
    Poeta Master - Miembro Honorario
    Poeta Master - Miembro Honorario

    Femenino Mensajes : 721
    Fecha de inscripción : 29/04/2010
    Localización : Morelia Michoacán(México)
    Humor : De los mejore humores SIEMPRE! ;)

    "VENTANAS AL AIRE"

    Mensaje por Gice Silva el Jue Oct 07, 2010 12:02 pm

    CAPÍTULO 4

    "DESPERTAR"



    Transcurrido el tiempo, las calles se vestían de frío, el invierno estaba bañando la ciudad.
    Las contadas hojas que quedaban en los árboles ya estaba muertas…


    El frío viento desarma el otoño.


    Se aproximaba mi cumpleaños número 26, y 3 años se cumplirían de no saber nada a cerca de Omar,
    Estaba parada en el ventanal de mi oficina, haciendo un recuento del campo de minas por el cual anduve; el atardecer, aunque frío, se visualizaba hermoso desde mi ventanal. Salí con mi taza de café en manos.

    Me recargue en el barandal, respiraba lenta y profundamente aquel momento.
    En instante entro Carlos a mi oficina, para darme indicaciones sobre la celebración de fin de año:

    -¿Amy? – el me decía así de cariño-

    -¿Que sucede Carlos?

    -Te tengo un trabajo, el cual quiero que inicies a la mayor brevedad posible.

    -Si, claro, por supuesto que lo realizo; siempre y cuando me digas que debo realizar.

    - Pues te toca organizar la cena de fin de año, me gustaría que todo lo relacionado con ello, tú te hicieras totalmente cargo de ello; la cena, los regalos, las invitaciones, música; en fin Amy, todo lo que tenga que ver con dicho evento… ¡ah! ¡Es una orden!

    Reí.

    -Siendo así… creo que podría negarme en absoluto

    Yo me hago cargo de lo que me estas pidiendo, voy organizarlo a la mayor brevedad posible.

    -¡Perfecto Amy! Te dejo la relación de invitados, que en su mayoría son los empleados de la compañía-

    Beso mi frente y salio de la oficina.

    En realidad, no me entusiasmaba la idea de tal organización; las fechas por las cuales me trascurrían tan lentamente mis días, no eran las más fáciles de sobrellevar para mí; sin embargo agradecía lo que Carlos intentaba hacer: ocupara mi mente en otras cosas para No recordar a Omar… y eso era algo que comencé a hacer…a no recordarle… aunque me costara olvidarle.


    Me di a la tarea ha realizar los presupuestos del evento, me entretuve buscando las invitaciones, comprando los regalos, buscando el platillo de la cena; poco a poco cuando menos acordaba…olvidaba a Omar, en algún momento le anhelaba, pero cuando eso sucedía, mentalizaba otras cosas.

    Faltaba aproximadamente mes y medio para la temporada decembrina, para mi cumpleaños, solo un día…


    Termine de laborar en la empresa y me dirigí a casa, ya era bastante noche, partí en mi vehiculo circule de nuevo por el muelle...me detuve en seco… quería bajar.


    Una vez más… no lo hice.

    Arranque el coche y me fui rumbo a casa, detrás de mío, estaba ya Omar junto con su recuerdo.








    Llegue a casa, revise la correspondencia, de momento observé como alumbraba la lucecilla verde de mi teléfono, era un mensaje… de Carlos…le di “play”…

    -Amy… quiero decirte… que… bueno me dirás que estoy loco, lo se... es mas debo estar loco… pero… yo quería… bueno mas bien debo decirte que… Amy… yo…-

    Mientras escuchaba la vos de Carlos me reía de su torpeza para hablar, me parecía a un niño, queriendo decirle a su made la travesura que había hecho, subí el volumen y me dirigí a la cocina a prepararme una taza de café, mientras continuaba escuchando el mensaje indescifrable de mi amigo en el grabador de mensajes…

    -yo… quiero hacerte saber… bueno, porque es obvio que para eso te llamo, pero tú no estas en casa… si no, me contestarías… (Rió con nerviosismo y yo solté la carcajada sola en casa) deberás estar pensado que soy un tonto porque hablo mucho y no he dicho nada (lo pensé) creo que lo mejor será que cuelgue el teléfono y me retire a mi casa ya es noche y tú obviamente debes estar cansada…eh…
    Sí, lo mejor será que hable mañana contigo…porque no quiero ser una molestia (yo continuaba en casa ya con mi taza de café en mano escuchándole y riéndome…) bueno espero no estarte importunando Amy… te mando un beso… te quiero mucho…bye...princesa…-


    Se escucho el bip bip de mi contestador… lo apague… la verdad que me había reído un poco después de tantos días en los cuales no encontraba mi risa…pensé en Carlos, en su cara cuando estaba hablándome, en su nerviosismo, paseándose como un niño de un lado a otro con el teléfono en mano, con su mano derecha dentro del bolsillo, la mirada clavada en el piso…reí de nuevo… le conocía tan bien que no me quedaba duda que mañana me diría lo que no había podido decirme en el mensaje que me dejo en mi teléfono… ¿Que era lo que tenia que hacerme saber? Eso me lo cuestione hasta el último, sin embargo no le di importancia; quizá, lo más seguro fuese algo relacionado con el trabajo.

    Le di el último sorbo de café a mi taza, apague luces; por primera vez dentro de ya casi 3 años volvía a irme a mi cama con una sonrisa que con el mensaje de Carlos, se me había dibujado en mi rostro.


    Me dormí… muy tranquila.







    Por la mañana me desperté contenta de lo que se había suscitado la noche anterior, me di un baño, me vestí, me sentía mejor auque las fechas no eran del todo satisfactorias, algo interno se esfumaba…

    De nuevo rumbo al trabajo pase por el muelle, pero esta vez ya no me frene, seguí mi camino.

    Encendí la radio. Sonaba un nostálgico “Blues”, me relaje con la melodía, me sentía mucho mejor que otros días.

    Llegue a mi oficina.

    Me entretuve, por mucho, en mis labores de organización para la cena navideña. En algún pendiente de la empresa que tenía que realizar para fin de año, me mantenían ocupada; ausente de las ausencias… pero ese día en mi cumpleaños, me dibujo la vida con una nueva alegría…


    El pasar de las horas, sin darme cuanta de ello, me indicaba que algo en mi interior dejaba de sentir dolor, mejor dicho, sufrimiento, el sufrimiento de la ausencia de un hombre que no se había despedido de mí;


    Me encontraba una vez más en el ventanal de mi oficina, con mi café en mano, un abrigo… y el bello panorama invernal que se observaba desde ese lugarcito.

    De pronto Carlos entro a mi oficina, cuando lo vi recordé el mensaje de la noche anterior y me sonreí…
    Carlos caminaba hacia mi escritorio con cierto nerviosismo, lo cual me hacia pensar que me diría algo sobre su mensaje, de pronto vi que algo escondía entre las manos que anudaba a su espalda

    -¿Qué llevas en manos Carlos?

    Carlos solo me veía no decía nada; estaba nervioso, le conocía bien, sus ojos observando a todas partes menos a donde tenía que hacerlo, su silencio…

    Él se movió un poco, así visualicé lo que escondía, una hermosa flor…un alcatraz amarillo, raro, pocas veces visto y más en la temporada invernal, me dio alegría verlo; supuse que esa flor era para alguien especial y que tendría una cita con alguna chica, cosa que me daba mucho gusto por él, ya que hacía bastante tiempo que no le conocía pareja, aunque sinceramente era bastante discreto para su vida personal y amorosa.

    - ¡Woow! ¿Para quien ese esa hermosa flor Carlos?

    Carlos seguía mudo, nervioso…

    Así que comencé la platica para que él me contara de su cita.

    Imagino amigo mío que esa flor es para alguien muy especial, supongo que la llevarás a una rica cena; deberías llevarla al restaurante que nosotros acostumbramos a ir cuando tenemos algo nuevo que contarnos… ¿Lo recuerdas?... ¡Oh ya sé! Llévala a la cafetería, esa pequeñita que esta el la esquina del callejoncito por el cual nos íbamos cuando salíamos del trabajo donde venden ¡Un pan delicioso! Y el cafecito es sumamente rico, ¡Yo te recomiendo que prueben el de chocolate con nuez!
    ¡Es una delicia!...
    De pronto Omar me interrumpió, intempestivamente; aunque nervioso se le veía decido a hablarme acerca de la mujer para la cual era esa bella flor…


    -Si Amy… es para una mujer especial.

    – Sonreí- respondí al instante – es mi flor favorita –


    -Sí lo sé… sé que te gusta el cafecito, ese del que me hablas de chocolate con nueces, un poco de canela y un toque de licor de cerezas, sé que lo acompañas con una rebanada de pastel de zarzamoras… sé que te gusta ese restaurante por lo pequeño que es, no hay bullicio y te relaja ese ambiente al igual que el pequeño cafecito, que está en el callejón por el cual antes nos acompañábamos al salir de nuestras labores de trabajo; sé que degusta leer en la noche, que duermes poco, hablas mucho, eres muy perfeccionista en el trabajo, sé… también, que tu color favorito es el turquesa, que cuando te deprimes comes muchos chocolates, no hablas con nadie, y no permites que te vean llorar…-

    Me quedé muda (ahora yo) mi cabecilla no asimilaba lo que estaba escuchando de voz de Carlos, en que momento el sabía tanto de mí, más que yo de mí-


    Yo seguía parada en el ventanal, con mi café en mano, solo le observaba, no podía hablar…
    Mientras tanto mi estómago se hacía nudo, el corazón latía a tal ritmo, que no sabía que estaba sucediendo en mí interior…la sensación era extraña...pero reconfortante.


    Carlos siguió hablándome mientras se acercaba lentamente:

    -Sé que te gustan la luna, que contemplas el atardecer desde ese balcón todos los días, te quitas los zapatos y te paras ahí…justo donde te encuentras en este momento…

    -Me observé, no traía zapatos, y sí...siempre a la misma hora yo, me asomaba al ventanal de mi oficina para ver el atardecer-


    Carlos se aproximaba…

    -Sé que te gusta escuchar música, que no ves la televisión, que sonríes mucho; que aunque has llevado la pena durante todos estos años, sigas conservando tu bella sonrisa…-


    Cuando lo tuve frente mío, tan cerca… como nunca antes lo había tenido, sentí cierto nerviosismo que invadía mi ser…así que me retire del ventanal a ponerme mis zapatillas y a darle un sorbo al café.

    -¡Oye Omar! Ayer me dejaste un mensaje bastante extraño en mi contestador

    ¿Qué es lo que necesitabas decirme?

    Carlos, nuevamente camino hacia donde me encontraba

    -Lo que te quiero decir es que sé mucho de ti, sé que esta flor que llevo en las manos es tu preferida…

    Carlos colocó la flor en el escritorio, se acerco hasta tener su mirada frente la mía, puso sus enormes manos en mi cara, habló sin titubeos:


    -Amy tengo la enorme necesidad de hacerte saber lo que siento por ti…sí, la flor que traigo en las manos es para una mujer mucho muy especial para mí… tú, lo que yo debo decirte es que llevo mucho tiempo enamorado de ti, que no sabes lo que me ha dolido todo este tiempo tenerte tan cerca y no poder acariciarte o consolarte en alguna forma; no sabes lo que yo daría porque tú me quisieras una cuarta parte de lo que has amado a Omar, no sabes lo feliz que yo sería si tú, te hubieras llegado a enamorar de mí en esa forma, si tan solo me miraras como a él lo veías-


    Cuando vi mi reflejo en los ojos de Carlos, me quede estática sentía emoción en mi interior, pero algo en mi cabeza me jalaba a pensar en Omar, sin embargo al escuchar a Carlos, todo ese pensamiento se difuminada…

    -Yo no se que más hacer Amy, para que le olvides a él, no sé como hacer para sacar esa tristeza que visten tus bellos y enormes ojos color avellana, ya no sé que más hacer para borrarte el dolor que la partida de ese hombre te ha generado.

    De pronto su mirada y la mía se entrelazaban…mi corazón latía (yo pensé que ya se le había olvidado hacerlo) guardaba silencio, la verdad que no sabía que decir ni como reaccionar. Contenía la respiración, él siguió hablando…sus lagrimas rodaban por las mejillas




    -Eso es lo que yo he intentado decirte de muchas formas Amy; pero necesitaba hacértelo saber, necesitaba desahogar mi corazón del sentimiento que he guardado desde hace tiempo atrás, solo que nunca me he atrevido a decírtelo, porque tú estabas ya con Omar… y le amabas; te veía feliz a su lado, así que mejor me retiré como hombre… pero me quedé como un amigo a tu lado…-



    Todo me daba vueltas en mi cabeza como una película, de los años 20’s, a tal velocidad, que quería armar todo ese rompecabezas a como diera lugar; efectivamente, Carlos había estado durante 3 años a mi lado, apoyándome, orientándome; si me sentía mal y le llamaba en la madrugada me respondía, si no quería estar sola una noche, él me hacía compañía en un sillón de mi hogar, se quedaba velándome el sueño… me aguantaba mis arranques de histeria, me daba ánimos en mis pequeños proyectos.. .en fin…era mi amigo fiel…

    Limpie sus mejillas, no podía articular palabra alguna, solo trataba de respirar, más no podía del todo hacerlo.
    Carlos mantenía su mirada fija en mí.

    Yo baje la mirada

    -No, no bajes tu mirada Amy, deja ver tus ojos, deja saber que se siente ver mi reflejo en tus pupilas-

    Volvimos a entrelazar las miradas.
    Yo intente decir algo, no se que cosa. Sin embargo Carlos cubrió mis labios con sus manos…

    -Shhh, No me digas nada nena, solo déjame verme en tus ojos-

    El silencio que nos rondaba era lindo.


    Me llene de tantas sensaciones cuando Carlos me acariciaba tan tiernamente y se clavaban sus enormes ojos negros en mis pupilas.

    Él me acarició una y otra vez las mejillas, después mis labios… tomo mi cara entre sus manos
    Y besos mis ojos.

    Se apartó de mí.

    Suspiró. Yo seguía estática. Beso mi frente tomo la flor que llevaba entre sus manos (mi favorita)
    Me la dio, y salió rápidamente de mi oficina.
    Yo seguía en shock. Ni siquiera lo detuve, mi corazón me decía que lo siguiera, pero no podía.

    Me senté un largo momento en mi escritorio, observaba la flor que me había regalado Carlos,
    Se venían a mi mente tantas cosas compartidas con mi amigo.

    Tomé mi bolso y salí de la oficina, sin olvidar por supuesto la flor que me acababa de regalar mi amigo. Salí en su búsqueda, pase por las oficinas, recorrí pasillos, busque por las escaleras y nada de él. Parecía como si se lo hubiera tragado la tierra.

    No me quedo más que salir del edificio e ir al muelle, necesitaba estar conmigo a solas...





    Gice Silva Rodríguez

    REYNA GALACTICA
    Admin de café poético
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    Re: "VENTANAS AL AIRE"

    Mensaje por REYNA GALACTICA el Lun Nov 08, 2010 12:57 am

    EL BALSAMO DEL OLVIDO LLEGÓ! OTRA PUERTA SE ABRE,LAS ISLUSIONES OTRA VEZ EN EL CORAZÓN. EXCLENTES Y DETALLADAS DESCRIPCIONES. FELICITACIONES

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