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    En tus alas

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    caminandobajolalluvia
    moderador de café poético
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    Fecha de inscripción : 19/12/2009
    Localización : Buenos Aires, Argentina
    Humor : Muy gracioso en ocasiones súbitas, je

    Tu Puedes En tus alas

    Mensaje por caminandobajolalluvia el Sáb Ene 20, 2018 5:13 am

    En tus alas

    En tus alas, acobarda la Musa,
    de su semblante, esotérica mirada
    por no saberse perpetuada,
    lirio ajeno, cual perfume rosa abusa…
    Distinta de la nieve, sin el mar que en son bravío,
    destemplando la agonía, Sol disperso vierte
    en otra sombra, cual desnudez, revierte,
    en su espuma, candente lirio abraza, su navío…

    Escucha un ala, de la otra la libertas,
    en el rostro del océano, que pueblas
    y en su goce, no tinglado espera las cubiertas
    del solo mar anhelo que la fuga, asemblas,
    cual incordio, no noche, descansa y no blasona
    el oprobio que no sirve para dar su moraleja
    cuando inútil naufragio el oro espeja,
    ó el descanso abreva el sol, que el agua entona…

    Fraguada Nínive pasea de su rostro
    el otro empuje de mar, el tiempo abreva
    la substancia inicial que el oro lleva,
    por la espuma, cadente desmorona su estro:
    cual gallarda senectud de impávido retrato
    al azar, sostén del agua, y rojo su maltrato,
    por entibiar la luna. Así la noche medra,
    suspiro que conmueve, y llama lo que pendra,

    Al horizonte nieva su ladera, en otra espuma breve,
    cual si la llave a su contorno no supiera
    la noche, impasible, desquiciara,
    con el jadeo del mal que plata bruna embebe…
    A su ladera, a cuestas, impávido no agrava,
    solicitando lejanía de su pueblo, y en otra duna hiciere
    blanca sal, de la sal que se obtiene,
    y no desenfundara la noche, en otra esgrima brava.

    Blanco tenor, de incierto dromedario
    su latir de contorno asido cautiverio
    que su mudanza cierta no responde,
    en otro mar de hiel, la flor que esconde…
    Antitenor derriba en otro espectro,
    la llave no mesura su delirio,
    en otra breve sombra de su lirio
    por derribar, aquella espuma, de su plectro…

    Incierta, blanca mudez que el mar no atreve
    y desconcierta su Luz, la noche puebla,
    de su viraje, en andas brumas quedas,
    todas aquellas arboledas, que ya, ó ya no puedas
    de tu suspiro breve, recordar su silencio que enmudece,
    si no es, que ya la frágil pira de su lumbre,
    incauta no contemple, el esplendor de su Lira…

    Para eso fue llamada la armonía, llamada Paz, ó vaga celosía,
    que cierra la violenta llamarada, de las flechas que al nombrarse,
    la sombra no exclamaba. Ó aquella faz pintada,
    como aquel ciego universo, que viste ya mi verso
    en otra herrumbre alzada y no murmura, el cántaro del vaso.
    Ó aquél latido apresurado, tiene en su vuelo la vida
    para aproximarse al cielo, y desnudar el velo
    que lo ensombrecía… Ó aquél tenaz anhelo…

    Ya no la noche, nos imprima pinceladas ó gemidos,
    si no hay estrella en sus sentidos
    que la mar, no nubla, no concede,
    a ciegos trastos, monocordes pensamientos adueñados
    que Belleza trae a Enamorados,
    y gentiles plumas le concedan, al alba sus dolores…
    Pues es, latir de flores, inmaculados versos,
    ó tan grácil, el amor batalla sus anversos…

    Pero si la marea, al Oeste de la alquimia, sedienta
    no procrea la voz, y la concierta, aunque sea en fruto
    de dolor, de llanto inmenso; no sea cautiverio que voz mienta,
    para asir, importuna de su goce, aquélla faz inmensa…
    Que no a la miel la abeja soberana,
    imprime con su voz, sombra despierta,
    y al Olivo, transcurre y no es malsana,
    el labio que en su boca, el oro inventa…

    Pues, seamos como Ella, que su Vid reclama,
    y a todos, su dulzura es la que ama.

      Fecha y hora actual: Lun Feb 19, 2018 1:12 pm