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    Bajo la lluvia

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    caminandobajolalluvia
    moderador de café poético
    moderador de café poético

    Masculino Mensajes : 7685
    Fecha de inscripción : 19/12/2009
    Localización : Buenos Aires, Argentina
    Humor : Muy gracioso en ocasiones súbitas, je

    Bajo la lluvia

    Mensaje por caminandobajolalluvia el Vie Mayo 09, 2014 5:44 pm




    Bajo la lluvia mi silencio escucha tu aguacero
    bajo el sendero de la nieve su disturbio es otro centro,
    alejado del pueblerino mundo separado de tus ojos
    como un vertido cántaro de espejos enlutados en sollozo
    en rima hostil, en suma de claustro y de bandera
    en una riña onírica de bálsamos y süeños, de lechos y mortuorios
    escalpelos sobre el alba que no cesa de adueñarse de ti misma.

    Su bruno espejo yace distante, yace sombrío; caduco ser de mimbre
    sobre el acantilado beso que responde, que no llama
    la llama de su vuelo en el desvelo de la bruma
    aletargando ya su hechizo ó palabra sempiterna
    en gacela de amor, ó en feroz rosa de inmersa luna castañeada
    en la bóveda crepuscular de un solo cielo.

    De mí no hables, cuando impere tu frenético deslumbre,
    cuando no halla al fin un ático que siempre esconde la maleza
    de un azar que impera en la belleza, en el querube de su marmóreo océano de niebla…
    No, no hables de mí más que el sosiego de la espuma que vuelta bajo el sueño
    adoba su castaña mora de rugientes versos, aún, encandilados bajo el verbo.
    No, no cenes mis ojos en la noche con estrellas
    que deletreaste a tu voz causando heridas, sables ó cuchillas de viento endurecidas,

    Ruge, puebla y delata la memoria de tu incienso,

    ampara la única sed,

    abreva la dulzura de mi sombra

    yerra en el desmán de mi promesa, aguza la simiente de tu Canto,

    ensalza la debida fortaleza…

    Orina la crisálida del verbo, del tugurio de rotas y diademas

    de voces que separan gemas en tus bucles, heraldos de belleza sobre el cielo,

    agua no es el tambor del silencio

    luna no habla mas el soez espasmo de la sombra de la nieve, de querellas

    que se imparten en la fragua de la noche como un verbo macerado por espumas
    y arreboles…

    No, no me digas que la lluvia te separa de tus besos,

    de tus algas corrompidas para estrellarte en la morada de mi sueño;

    No, no me afiances la nocturna situación que ya en la prisa se degüella bajo el canto,

    bajo el ágata de luz y ya en la sombra de mi verso…

    No, no, no.

    No me implores ni un segundo
    el aliento consumido hasta el cerezo

    no me halles en la espuma que desiste de tus manos, hallar la fortaleza
    del rüido de unas anclas que perduran en la nieve,

    no se escucha,

    no tañe aún la bermeja alianza que, unida a tu silencio, perpetúa la mirada.

    No se halla tras el viento, la rudimentaria y decidida entonación bajo mi verso…
    No se esconde tras el ruido de tu boca

    aquél desvelo que prohíja ya la tarde enardecida.

    No se implora a sí mismo
    la cobardía del abismo.


    Preciso Canto, y verdades hechas páramo de amor, bajo la luna.

    Preciso orillas que en los mares otorguen a la luna su cabestro.

    Preciso alas, preciso vientre de amor, preciso besos de locura,

    preciso mares, y sombras, y alguna trovadora libertad bajo el aliento de mis labios;

    Preciso llama, y hacia el fuego la misma ceremonia de la hoguera, y el olvido.

    Preciso ascuas, entonaciones de acervo y golondrina arreando la belleza, el llamado a las almas, el surgimiento del Verano.

    Preciso aquella primavera, donde se durmió mi tiempo.

    Preciso tu voz, tu sol, tu luna y las estrellas, que no abaten
    en su confín el desquite de mis alas tras la huella de mi sombra, de mi abismo…

    Canto altas esferas de música otoñal.

    Pero me arde la espuma de una falsa libertad, que aún me quema tras el velo
    de mis ansias,
    tras el destello atroz de mil banderas encubiertas bajo el polvo,
    bajo el azor de una quimera

    que se estrella en mi pecho
    cada vez
    que busco
    en tu marea
    y no te hallo.

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