Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas

» Mi corazón, espectro de una nube
Vie Abr 21, 2017 7:53 am por caminandobajolalluvia

» Dosel de espumas
Vie Abr 21, 2017 5:37 am por caminandobajolalluvia

» VISIONES IMPREVISTAS
Mar Abr 18, 2017 8:23 am por caminandobajolalluvia

» Sombra, nieve, claro…
Sáb Abr 15, 2017 1:58 pm por caminandobajolalluvia

» YA NADA ES IGUAL
Jue Abr 13, 2017 10:02 am por caminandobajolalluvia

» NO PUEDO DEJAR DE AMARTE
Jue Abr 13, 2017 9:57 am por caminandobajolalluvia

» ¿cómo nacer en tus ojos?
Jue Abr 13, 2017 9:51 am por caminandobajolalluvia

» Mundo de gracia
Jue Abr 13, 2017 8:38 am por caminandobajolalluvia

» Noche de claras doncellas
Dom Abr 09, 2017 8:50 am por caminandobajolalluvia

Los posteadores más activos de la semana

¿Quién está en línea?

En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno


[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 125 el Dom Oct 30, 2011 8:57 pm.

Los posteadores más activos del mes

Flujo RSS


Yahoo! 
MSN 
AOL 
Netvibes 
Bloglines 

Navegación

Galería



    La prometida

    Comparte
    avatar
    Oscar64
    Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado
    Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado

    Masculino Mensajes : 8252
    Fecha de inscripción : 22/05/2010
    Localización : Santiago de Chile

    La prometida

    Mensaje por Oscar64 el Sáb Mayo 11, 2013 1:46 pm

    La prometida

    La muerte se casó conmigo,
    me dio dos padres, un hijo, mil hermanos,
    deberes en la tierra, abrazos, gritos,
    y un llanto secular por los caídos.
    La muerte se entregó a mis largos besos,
    fue de mi mano por praderas y por montes,
    nos desnudamos para entrar al mar rugiente
    de playas y de sábanas azules,
    me alimentó de su esperanza verde,
    me aconsejó cuando el dolor clavó su espina,
    bailó conmigo en los salones de la noche
    y no olvidó jamás que yo fui quien la amaba.
    La muerte despertó con malestares,
    un frío recorrió su vieja historia,
    me dijo que jamás debía rendirme,
    entre mis brazos se durmió, feliz y eterna.
    Yo soy el viudo, pues, de aquella hermosa,
    de aquella hermana, amante, flor y guerrillera,
    guardo su herencia como el pan guarda el aroma
    del horno en que nació para entregarse a cada vida.
    Un día me hallaré con mi doncella,
    me dormiré en sus brazos, entibiado
    por el recuerdo de las calles que nos vieron,
    sé que al nacer ya nos habíamos jurado
    un día estar solos los dos frente a la nieve,
    la vastedad del blanco tul del infinito
    nos cubriría en su espesor de tiempo eterno.
    Sé que aquí voy, con mis canciones en la bolsa,
    con el bordado de su nombre entre los labios,
    la he de encontrar en la penúltima bandera,
    me ha de tomar entre sus brazos malheridos,
    ningún amor será mayor que este que espera
    aún conociendo el imposible de sus besos,
    pues ella ha muerto, más bien no tuvo vida
    y en cuanto muera yo no haré más que dormirme.
    En sueños me amarás, como yo en sueños
    contigo desperté para seguir dándote el alma,
    la muerte no es el fin, sólo es el puente
    que en toda eternidad une el volcán
    de nuestros sueños invencibles con la vida
    en la que ellos se amarraron con nosotros.

    http://fuerteyfeliz.bligoo.cl/

    11 05 13

      Fecha y hora actual: Dom Abr 23, 2017 5:57 am