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    La herencia de la tierra

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    Oscar64
    Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado
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    Masculino Mensajes : 8252
    Fecha de inscripción : 22/05/2010
    Localización : Santiago de Chile

    La herencia de la tierra

    Mensaje por Oscar64 el Jue Ene 24, 2013 9:16 am

    La herencia de la tierra

    El mañana echó raíces en nosotros,
    potentes como el pueblo del que vienes,
    ese de piedras, de sauzales, de rocío,
    ese de obreros, de matanzas, de rebeldes,
    ese de infancia entre viñedos y montañas
    e iglesias en el rostro de la abuela y de tu madre.
    Allá es donde aprendiste a hacer amigos y enemigos,
    entre los juegos de la escuela y las proezas del verano,
    en las tardes en la plaza y en los textos prohibidos
    que abrieron el dolor de una existencia prodigiosa,
    propicia en el amor, difícil en la historia
    por tanto amordazado que se negó a olvidar su hazaña.
    Así lo que ocurría echaba un ancla en el futuro,
    pues nada en lo que viene surgió sin fundamento,
    ni el largo y ancho pétalo de sangre y de trigales,
    ni el monte que lo cubre con su nevado ministerio,
    ni el mar en tus arterias con sus costas hechas patria,
    ni el trágico mapuche que se alzó contra el imperio.
    No estabas y ya estabas en el mítico araucano,
    en el salitre matinal, en la nevada cordillera,
    en las huestes de español, en las raíces del huemul,
    en la solemne y majestuosa libertad del cóndor lúgubre,
    estabas y estarás en la batalla de los surcos,
    en el combate de los hombres, en la proeza de la industria,
    también en la pobreza que siempre fue la hija bastarda
    en un país feliz y tan feraz como la luna.
    Estabas y hoy estás pues en lecciones de alegría,
    en tráficos de justa fe y de clandestinas esperanzas,
    en búsquedas de un pan que en los trigales se une al cielo
    y al suelo de los justos que se levantan calle adentro.
    Así la flor sostuvo semillas en tu aurora
    y de seguro aromará cuantos caminos tú atravieses,
    defiéndela en la voz, consérvala en el parto
    de un tiempo por venir lleno de nuevas sementeras.
    Quizá es más bien que tú raíces has traído
    y ese mañana que se acerca es quien las besa
    tan sólo para ver florido el surco bendecido de tu andanza.

    http://fuerteyfeliz.bligoo.cl/

    18 01 13

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