Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas

» La noche desplomada
Hoy a las 12:56 pm por caminandobajolalluvia

» Labio peregrino
Ayer a las 12:42 pm por caminandobajolalluvia

» A TODOS LOS DEL FORO
Lun Mar 20, 2017 12:58 pm por caminandobajolalluvia

» Enciende de tu pluma…
Lun Mar 20, 2017 11:54 am por caminandobajolalluvia

» Mi vuelo
Vie Mar 17, 2017 7:58 am por caminandobajolalluvia

» Soledad en solsticio de verano II
Jue Mar 16, 2017 6:24 pm por caminandobajolalluvia

» Amanece…
Miér Mar 15, 2017 6:18 am por caminandobajolalluvia

» Un café y mil recuerdos...
Miér Mar 15, 2017 6:07 am por caminandobajolalluvia

» El mar (5)
Dom Mar 12, 2017 4:22 pm por caminandobajolalluvia

Los posteadores más activos de la semana

¿Quién está en línea?

En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado :: 1 Motor de búsqueda

Ninguno


[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 125 el Dom Oct 30, 2011 8:57 pm.

Flujo RSS


Yahoo! 
MSN 
AOL 
Netvibes 
Bloglines 

Navegación

Galería



    Páginas de vida

    Comparte
    avatar
    Oscar64
    Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado
    Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado

    Masculino Mensajes : 8252
    Fecha de inscripción : 22/05/2010
    Localización : Santiago de Chile

    Páginas de vida

    Mensaje por Oscar64 el Vie Dic 12, 2014 4:19 pm

    Páginas de vida

    Tenía tanto que escribir que no escribía,
    no terminaba nada, ni su nombre,
    la vida lo mantuvo tan ausente
    que en la fiesta ni el amor le puso flores.
    Aquí yace el viajero, le decían,
    las noches lo miraban desde el centro,
    de estrellas era un pozo, del lamento
    y de la simple sal un pan que compartía.
    No terminaba nada y, del otro lado,
    la vida lo mantuvo distraído
    con su mar de dolores: el regreso
    del liceo sin libreta, la muerte
    de su padre, de su fe, de su alegría,
    esas noches perdidas entre copas,
    ese amor que apenas simuló un orgasmo
    y que después se fue con los ministros de la corte.
    Tenía tanto que soñar, que ni los días
    con su malignidad le daban tiempo,
    que había que correr tras la rutina,
    tras el turno a besar, tras de los besos
    a un hijo tras el otro y, ya educados,
    de nuevo a batallar por no ser pobre,
    por no volverse viejo y además un hongo,
    por no morir sin escribir lo necesario.
    Así que en vez de aislarse en la conciencia,
    con lápiz y papel, con un circuito
    de historias por contar, de mil recuerdos
    o de horas que vivir en nombre de otros,
    se atuvo a batallar de sol a luna,
    sin tiempo que perder en reflexiones,
    sin ganas de anotar ni en la neblina
    y menos en el mar de los requiebros.
    Alguno que pasó tomó las notas,
    redactó el escrito, le pidió la firma,
    la vida temblorosa alzó su pluma,
    ninguno distinguió las iniciales de su muerte.

    http://fuerteyfeliz.bligoo.cl/

    12 12 14

      Fecha y hora actual: Sáb Mar 25, 2017 1:35 pm