Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas

» Roto el mar
Mar Dic 06, 2016 5:50 am por caminandobajolalluvia

» Colegio Canicouva de Vigo Navidad 2016
Mar Dic 06, 2016 4:11 am por caminandobajolalluvia

» Tu cuerpo en otra sombra
Lun Dic 05, 2016 6:30 am por caminandobajolalluvia

» El Casino Obrero Navidad 2016
Sáb Dic 03, 2016 7:30 pm por caminandobajolalluvia

» Verde, si llama
Sáb Dic 03, 2016 6:54 am por caminandobajolalluvia

» Mi corazón
Mar Nov 29, 2016 6:41 am por caminandobajolalluvia

» Verdad
Jue Nov 24, 2016 8:43 pm por caminandobajolalluvia

» Colegio Canicouva de Vigo erase una fiesta infantil
Miér Nov 23, 2016 7:07 pm por caminandobajolalluvia

» Dinoseto de vigo forma una familia
Vie Nov 18, 2016 6:12 am por caminandobajolalluvia

Los posteadores más activos de la semana

¿Quién está en línea?

En total hay 8 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 8 Invitados

Ninguno


[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 125 el Dom Oct 30, 2011 8:57 pm.

Los posteadores más activos del mes

Flujo RSS


Yahoo! 
MSN 
AOL 
Netvibes 
Bloglines 

Navegación

Galería



    Harto ya de combatir sin alegría

    Comparte

    Oscar64
    Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado
    Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado

    Masculino Mensajes : 8252
    Fecha de inscripción : 22/05/2010
    Localización : Santiago de Chile

    Harto ya de combatir sin alegría

    Mensaje por Oscar64 el Vie Jul 04, 2014 2:44 pm

    Harto ya de combatir sin alegría

    Tengo fiebre y lo sabes, tengo fiebre
    de que acabes con el mundo, de que me ames,
    de que rompas las murallas de este infierno
    y me dejes palpitar con mi boca en tu cintura.
    Tengo ganas de no hallar explicaciones,
    aunque sé bien que todo está perdido,
    que de nada sirvieron edenes ni moriscos,
    ni los átomos que caben en un kilo de plutonio.
    Esta es la tierra seca, el continente
    que a media luz las aves abandonan hacia el monte,
    que el propio mar denigra con coros insensatos
    y el hombre con petróleo como en las sábanas del hurto.
    No vamos bien, lo sabes, no nos vamos
    a parte alguna en que no exista ya el delirio,
    la pobre soledad de catedrales
    en que la sangre llora sin que el hombre enjugue el pecho.
    Allá vendrán travestis, diputados,
    cardiólogos sin fe en la voz del alma,
    los nuevos mozalbetes con su rabia,
    con su inocente piel que ha de quemarse por su apuesta,
    vendrán los viejos hijos de la niebla,
    los pobres castigados sin historia,
    sin ley más que labrar en tierras siempre ajenas
    y con frutos que no van ni a su alacena ni a sus ollas.
    Es todo iniquidad de un sucio mundo
    en que todo es porque sí, o porque nadie se resiste,
    porque nos engañaron pidiendo ser pacientes
    y al fin sólo robaron toda riqueza en nuestro nombre.
    Por eso vienes tú, por eso llamo,
    tras tu fuga de ayer, tras tus rabietas,
    te llamo a ti que sabes cuánto calzo
    y que en mi salvación no hay ningún arca sin ti adentro.
    Te llamo en singular, pese al olvido,
    pese a las leyes que cancelan mis derechos,
    al odio que aparece en titulares
    sin que se sepa de aquel pan que compartió el mendigo.
    Si alguna vez me hubiera confesado,
    seguro el sacerdote me diría escribe,
    no dejes que te habiten esos sueños,
    debes exorcizar esa ilusión de ser felices.
    si alguna vez me hubiera entrevistado
    con mi padre o maestro, con el papa,
    o con el verdulero que me daba
    las más frescas manzanas de su reino,
    tal vez entendería el entredicho
    entre un mundo que tiene pan y cama para todos
    y ese otro que en verdad ni se interesa en los que han muerto.
    Quizá mi propio espejo me lo dice,
    quizá mis abandonos y fracasos,
    que ya no luche más, que baje el hombro
    y empiece a desempuñar tanta esperanza ya podrida.
    Lo ha dicho, lo escuchamos, pero algo
    en mi redil me dice basta, tú no dejes
    de soñar, que a eso viniste, no has tenido
    alas, pero vuelas, nunca has tenido más que voz y boca,
    pero en vano no está todo entregado a las mareas.
    Un barco han de forjar los combatientes,
    un puerto has de fundar con tu agonía,
    allí, con sangre, con temblores, con un dejo
    de interna vanidad harás tu rumbo.
    Te espero en la medalla de mi fuego,
    en el volcán de mi cabeza, donde quiero
    tu más delgado beso, tu poesía
    y un día ya sin fiebre donde hablemos
    de los sueños que por fin serán posibles en nosotros.

    http://fuerteyfeliz.bligoo.cl/

    04 07 14

      Fecha y hora actual: Vie Dic 09, 2016 6:12 pm