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    Cuerpo, te canto

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    Oscar64
    Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado
    Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado

    Masculino Mensajes : 8252
    Fecha de inscripción : 22/05/2010
    Localización : Santiago de Chile

    Cuerpo, te canto

    Mensaje por Oscar64 el Sáb Abr 05, 2014 10:35 am

    Cuerpo, te canto

    Al centro de los pulmones
    una ciudad ya es vacía,
    blancas sus torres de huesos,
    roja la sangre que envía
    por calles de las arterias
    y las venas hacia arriba,
    y hacia abajo por los cauces
    de ríos de mil dendritas,
    casas de nervios pintadas
    de sombras cual de alegrías,
    músculos, carnes, cartílagos
    que sostienen la energía
    y los órganos cual plazas
    con estatuas y vigías,
    páncreas, hígado, riñones
    y el corazón que latía
    como en el palacio la orden
    de la muerte y de la vida,
    y células como habitantes,
    hacinadas, repartidas
    entre las claras mansiones
    y las lúgubres esquinas,
    cargadas unas de estímulos,
    las otras tan reprimidas
    que se extienden por millones
    sin ser bien reconocidas,
    el aire, las besa el aire,
    pero después las fatiga
    y es que van viajando lejos
    a los reinos de allá arriba,
    donde neuronas y cilios
    determinan quién subsista,
    quién de este humano planeta
    de tu cuerpo lleva bridas,
    si el reloj de los orgasmos,
    si la idea que te guía
    o el corazón con sus labios
    de palabras encendidas,
    de silencios solitarios,
    de quejas en la neblina,
    o el simple sopor que a diario
    lleva esa piel a su cita
    con destinos, con horarios,
    con jornadas que asesinan,
    y una cama cual sudario
    y una lágrima escondida
    y a veces, a veces algo
    parecido a la alegría,
    al amor, al tibio abrazo
    de una vida bien cumplida,
    con errores, con sarcasmos,
    con su miel y con su herida,
    con un permanente trazo
    de cielo que tú imaginas,
    donde los húmeros tienden
    sus alas en la neblina
    y los fémures dan saltos
    sobre el agua y las cornisas
    y tú regresas intacto
    a esa piel en que te abrigas,
    a tu esqueleto dorado,
    a tus carnes pensativas,
    que mueven músculos, párpados,
    ríos de sangre, cortinas
    de luz, de fuego, de aceite
    que apenas ves o dominas,
    donde automático el plexo
    te dirige y te ilumina,
    dándote el sueño que alivia
    y la sal que cura heridas,
    la fuerza para el regreso,
    la prisa para que rías
    y crezcas y cantes y ames
    cada porción que recibas
    de alimento, de agua, de aire
    en que en tus sentidos sigas
    por ser dueño de tu mundo
    y ocupar la piel que habitas
    en el gesto misterioso
    de ser cuerpo y alma y vida,
    y notarlo algunas veces
    para olvidarlo enseguida,
    dejándolo ya en un cuadro
    o en una página escrita
    o en un beso que es sembrado
    o en un adiós que hace trizas,
    o en un más común trabajo
    con que cumples tu doctrina,
    y alabarlo ciertas noches,
    cuando cunde la fatiga
    y te siente el universo
    cual tú sientes su sonrisa,
    la de ser pedazo eterno
    de su creación bendita
    y ocupar el sitio justo
    que tus carnes ya conquistan,
    viva el cuerpo, mis señores,
    él es tu alma y tú lo citas,
    mañana regresaremos,
    hoy ya duermes, cantas, libras
    la batalla de ser uno,
    la oración de ser semilla,
    creación que crea un mundo,
    corazón que aquí te habita.

    http://fuerteyfeliz.bligoo.cl/

    05 04 14

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