Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas

» Quiero verte hoy de tarde
Ayer a las 4:49 pm por Miguel Visurraga Sosa

» Sonetos, tres.
Ayer a las 12:16 am por caminandobajolalluvia

» HORIZONTES DESATADOS. IV
Jue Ago 17, 2017 8:22 pm por caminandobajolalluvia

» …De tu mano
Jue Ago 17, 2017 8:17 pm por caminandobajolalluvia

» EL DUENDE CON ALAS QUE NO PODÍA VOLAR.
Jue Ago 17, 2017 8:14 pm por caminandobajolalluvia

» INVIERNO EN EL CAMPO
Jue Ago 17, 2017 8:03 pm por caminandobajolalluvia

» Tarde enajenada
Jue Ago 17, 2017 7:55 pm por caminandobajolalluvia

» Tardes de primavera
Jue Ago 17, 2017 7:14 pm por Esperanzapaz

» Soledad en solsticio de verano II
Jue Ago 17, 2017 1:44 pm por Miguel Visurraga Sosa

Temas similares

    Los posteadores más activos de la semana

    ¿Quién está en línea?

    En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

    Ninguno


    [ Ver toda la lista ]


    La mayor cantidad de usuarios en línea fue 125 el Dom Oct 30, 2011 8:57 pm.

    Los posteadores más activos del mes

    Flujo RSS


    Yahoo! 
    MSN 
    AOL 
    Netvibes 
    Bloglines 

    Navegación

    Galería



      Los visionarios

      Comparte
      avatar
      Oscar64
      Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado
      Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado

      Masculino Mensajes : 8252
      Fecha de inscripción : 22/05/2010
      Localización : Santiago de Chile

      Los visionarios

      Mensaje por Oscar64 el Jue Ene 30, 2014 3:29 pm

      Los visionarios

      Como había que volar y ya sin alas,
      nadar sin más aletas, correr
      sólo en dos piernas, el hombre
      se inventó un imaginario: dioses
      esculpidos en roca con sus ojos y su giba,
      arcángeles en muros de cavernas
      tenebrosas, desnudos como el mar, como la lágrima
      que dio el toque final a sus quimeras
      y en papiro untó el más fiel registro.
      Y lo intentó, sabemos que lo hizo,
      las plumas en la sangre, las escamas
      en el vientre sudoroso lo atestiguan,
      los golpes de talón y los calambres
      del viejo corazón en su aventura.
      Pero es difícil recobrar lo que no has sido,
      volver a ese lugar sin existencia,
      perder al batallar las esperanzas
      y al cabo comprender que ni altos pájaros
      ni peces ni veloces tigres somos.
      El hombre entonces sólo vio ciudades,
      cañones, laberintos, epidemias,
      vio un rostro en el cajón que se hunde en tierra,
      vio al hijo del dolor vuelto rebelde,
      no tuvo en qué soñar, y se hizo masa.
      Y entonces, en lugar de amilanarse,
      sólo durmió en circuitos de trabajo,
      en tuercas que girar, en timbres de agua
      y en sábados perdidos de botellas
      y domingos y festivos ya sin venas.
      Sólo los niños se perdían por el cielo,
      braceaban bajo el mar, subían montes,
      todo hasta el día en que ingresaban a la escuela,
      lo primero en enseñar allí a los visionarios
      fue el fin de todos los futuros prometidos en las piedras.

      http://fuerteyfeliz.bligoo.cl/

      30 01 14

        Fecha y hora actual: Sáb Ago 19, 2017 7:23 am