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    El día soñado

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    Oscar64
    Poeta Gran Master II - Propietario y Miembro Del Jurado
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    Localización : Santiago de Chile

    El día soñado

    Mensaje por Oscar64 el Jue Feb 21, 2013 2:15 pm

    El día soñado

    Un día a los ángeles les quitaron las alas,
    desde entonces es que vagan convertidos en mortales,
    en vagos, en tahúres, en tristes proxenetas
    y algunos, ya avezados, en ministros de la corte.
    También las hay floristas, maestras, mendicantes
    y algunas ya muy tristes matronas de cien hijos.
    En muchos es notoria la nostalgia de esas alas,
    pues miran permanentemente el cielo y sus dibujos,
    los viajes de las nubes, los pájaros viajeros
    y viven embobados en sueños imposibles.
    En otros no se nota, pues no guardan memoria
    ni del glorioso vuelo ni de la azul altura,
    sencillamente marchan a sitios que no estiman
    y cumplen con funciones que nunca han esperado,
    y terminan una tarde como un paraguas roto
    en el fondo de un abismo o en un mueble enmohecido.
    Los más no entienden nada, no preguntan
    por qué las tardes lloran, por qué hay pobres
    y huérfanos y presos y prestos mercaderes
    que alhajan la desdicha con florcitas de colores,
    con hostias, con fusiles, con manchas en la cama.
    Y duermen y despiertan igualmente dormidos,
    así marchan a sus puestos, presumidos por las calles,
    detrás de un escritorio, con unos timbres a su alcance,
    o son palas o son libros con que escarban en la historia
    tan sólo para echar más y más tierra en el olvido,
    en la memoria, en el legado de otros bípedos celestes,
    de otros nimbos de visión menos estrecha que sus ceños.
    Algunos piensan en volver gracias a múltiples plegarias,
    a golpes de cilicio, a vidas de silencio diario,
    otros a fuerza de imprecar al tosco cielo,
    de agitarse en la sal de sus plumas arrancadas,
    en el dolor de un ave que no puede con el vuelo,
    de un cuervo o de un halcón que roban uvas, quesos, magisterios
    y caen al final al mismo lecho en que no duermen.
    Algunos se resignan a ser mansos,
    a amar una mujer, a tener lujos,
    a huir de la ciudad cada verano,
    a parpadear cuando el recuerdo arda en los ojos,
    a lagrimear semi escondidos en un auto,
    a no decirle nada al que está al lado y también llora.
    Todos lloramos, en fin, ángeles, bestias,
    conscientes o inconscientes, libres, viudos,
    erráticos de ser lo que no fuimos,
    ansiosos de un lugar que nos libere.
    Ni el cielo nos espera pues caímos,
    ni en tierra hallamos paz a nuestras culpas.
    Las alas volverán tan sólo un día,
    y quizá eso ya pasó y ni lo supimos,
    quizá esté por pasar y no aprendemos
    pues damos en rumiar sólo tristezas,
    en no vencer el miedo siendo grandes,
    en no tender un puente por cobardes,
    quizá ya pasará y nos halle listos,
    es esta lección, perdimos todo,
    lo que no puede suceder es que en las calles
    también a nosotros mismos nos demos por perdidos.
    El ángel que yo fui siempre regresa,
    sólo soy yo el que se distrae con poemas y soñando.

    http://fuerteyfeliz.bligoo.cl/

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